Peterson apunta a Lynch como el segundo mejor corredor de la NFL

Adrian Peterson obtuvo el título de líder corredor de la NFL a la edad de 30 esta temporada, y ha dejado en claro que cree ser el mejor de su posición en la NFL. ¿El segundo mejor? Ese va para el veterano que estará en las laterales opuestas este domingo.

Marshawn Lynch de los Seattle Seahawks, de acuerdo a Peterson, es el segundo mejor corredor en la liga pese a jugar apenas siete encuentros y obtener 417 yardas esta temporada. Antes de eso, Lynch, de 29 años de edad, había corrido para al menos 1,200 en cada una de las últimas cuatro campañas.

Lynch espera iniciar para los Seahawks en el duelo de comodines de la NFC este domingo frente a los Minnesota Vikings, y Peterson ansía verlo.

“Recuerdo salir [de las filas colegiales] con él. Entrenamos juntos en Arizona, y sabía que sería una fuerza imposible de contener”, declaró Peterson. “Es ‘Beast Mode’ por una razón: es un corredor físico. Juega rápido. Su movimiento lateral, cortes, su visión es de primera línea. Aunque no haya jugado mucho este año, diría que es probablemente el segundo mejor corredor en la liga. Se lo doy a él, sin competencia”.

“Soy un tipo con un poco más de velocidad, pero pienso que tiene el mismo corte que yo. Pero su movimiento lateral y su capacidad para atravesar a defensivos es impresionante”.

Aunque Lynch ha sido partícipe total en las prácticas esta semana después de regresar de una cirugía abdominal, Peterson se perdió su segundo día de entrenamiento este jueves tras abandonar momentáneamente el duelo del pasado domingo por la noche por una lesión en la parte baja de la espalda.

Peterson, dijo, estará “listo para jugar” el encuentro del próximo domingo, y el entrenador en jefe Mike Zimmer dijo que no habría restricciones respecto a Peterson.

“Son los playoffs”, señaló Zimmer . “Está listo. Está bien. Se está sintiendo mucho, mucho mejor”.

 

 

 

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Patriots, Panthers, Cardinals favoritos para SB en Las Vegas

Los New England Patriots han perdido dos juegos consecutivos y cuatro de sus últimos seis, sin embargo llegarán a los playoffs como uno de los favoritos para ganar el Super Bowl 50.

Los Patriots, Carolina Panthers y Arizona Cardinals están 9-2 en las probabilidades, de acuerdo a cifras para el Super Bowl publicadas por el Westgate SuperBook , seguidos por los Pittsburgh Steelers en 8-1.

New England desperdició la oportunidad de terminar como el sembrado N° 1 en los playoffs de la AFC y vio al mariscal de campo Tom Brady sufrir un esguince en el tobillo en la derrota del domingo, 20-10, ante los Miami Dolphins. Brady y los golpeados Patriots tienen una semana para descansar y recuperarse, y algunos creen que caer al sembrado N° 2 les permitirá tener un camino más sencillo para el Super Bowl para los campeones defensores.

Si los Cincinnati Bengals derrotan a los Pittsburgh Steelers en la Ronda de Comodines, New England recibirá a los Bengals. Si ganan los Steelers, los Patriots recibirán al ganador del duelo entre los Kansas City Chiefs y Houston Texans.

Los Patriots abrieron 6-1 para ganar el Super Bowl en enero pasado, después cayeron a 8-1 durante la controversia del Deflategate, pero habían estado entre los favoritos por la mayor parte de la temporada.

En la Ronda de Comodines de esta semana, los dos visitantes son favoritos en la AFC. Los Steelers abrieron como favoritos por 2.5 puntos sobre los Bengals, y los Chiefs son favoritos por 3 puntos sobre los Texans.

En la NFC, los Washington Redskins son favoritos por 1 punto sobre los Green Bay Packers, y los Seattle Seahawks son favoritos por 4.5 puntos sobre los Minnesota Vikings.

Se ha apostado más dinero sobre los Seahawks para ganar el Super Bowl en el Westgate que cualquier otro equipo. Los Patriots son el segundo.

La línea del Super Bowl actual en el Westgate es NFC -1 con el total en 51.5 puntos.

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Peyton Manning ingresó en lugar de Brock Osweiler para Broncos

Los Denver Broncos esperaron hasta el tercer cuarto del juego para reingresar a Peyton Manning a la alineación titular contra los San Diego Chargers este domingo.

Al momento, los Chargers tenían ventaja de 13-7.

Con más de ocho minutos por jugar en el tercer periodo, Brock Osweiler, quien tuvo su 7° inicio consecutivo, fue mandado a la banca en favor de Manning. Se trató de la primera aparición del mariscal de campo veterano en un juego desde que lo banquearon en el tercer periodo de la derrota del 15 de noviembre contra los Kansas City Chiefs.

Osweiler se fue con 14 de 22 pases completos y un touchdown –recepción y recorrido de 72 yardas de Demaryius Thomas en la primera serie de los Broncos– pero el equipo vio cinco entregas de balón, incluyendo dos intercepciones a Osweiler.

Una de las entregas de Osweiler fue un pase que se escapó de las manos de Jordan Norwood, y el otro cuando le pegaron en el brazo mientras lanzaba. No obstante, con la posibilidad de amarrar ventaja de local en playoffs por la derrota de los New England Patriots, los Broncos hicieron el cambio.

Manning lideró su primera serie hasta un touchdown del corredor C.J. Anderson que devolvió la ventaja a los Broncos.

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La recta final de la temporada regular no es momento para caer en pánico

En medio de la recta final, a sólo escasas semanas del final de la temporada, la NFL nos recuerda lo que dijera alguna vez el ex comisionado Pete Rozelle: “Cada domingo todo puede suceder”. “No hay manera” es una frase célebre de Mauricio Pedroza en el antiguo programa “NFL Semanal” para describir las posibilidades de ganar de un equipo.

Con menos de 10 segundos del final y desde su yarda 20, “no había manera” de que los Green Bay Packers derrotaran a los Detroit Lions. Después de que su defensiva había permitido 45+ puntos en tres derrotas, “no había manera” de que los Philadelphia Eagles derrotaran a los New England Patriots. Después de no anotar touchdown en 58 minutos y medio, “no había manera” de que losDallas Cowboys y Washington Redskins se combinaran para anotar 17 puntos en 90 segundos. Pero todo esto sucedió y cambió el panorama de competencia de la liga y las posibilidades de muchos equipos.

Nadie es perfecto, ni Bill Belichick. Después de ganar 10 partidos consecutivos los Pats sufrieron derrota de manera consecutiva, algo que no había sucedido en 56 partidos. La manera como se dieron esas derrotas fue todavía más sorprendente. El plantel de New England, y sus jugadores, que son lo más parecidos a una máquina eficiente de juego, cometieron errores característicos de equipos como los Cleveland Browns, Cowboys, Eagles, Redskins y New York Giants. ¡Uups! Se me cruzó el canal y ya estoy con el tema de la División Este de la Nacional, pero para dar un ejemplo de ineficiencia no hay mejor opción que los equipos de esta división.

Por segunda semana consecutiva, la derrota de los Pats se le puede achacar al mal desempeño en equipos especiales. Contra los Denver Broncos, fue un balón no atrapado en un despeje que le dio vida al rival. Contra Philadelphia fue un despeje bloqueado y regresado para anotación, y otro “solamente” regresado para touchdown. También vimos al incomparable Tom Brady forzar pases a receptores con marcación doble y tomar malas decisiones. Como lo mencionara Belichick en su resumen del partido, Philadelphia anotó 21 puntos sin que la defensiva de los Patriots estuviera en el terreno de juego. Belichick inició su carrera como entrenador en la NFL coordinando equipos especiales. Con los Giants, cuando ya era el coordinador defensivo, asumía un papel importante en los entrenamientos de los equipos especiales. El miércoles antes del partido advirtió que los equipos

especiales de las Eagles eran de los mejores de la NFL. A pesar de todo, fueron los equipos especiales la razón principal de la debacle de los Pats. Este fue un partido, al igual que el de Denver, que pudieron ganar a pesar de las bajas que han tenido.

Esta derrota no es el fin del mundo. De hecho, creo que puede salir algo bueno. Es mejor perder en temporada regular cuando tienes la semana siguiente para redimirte, que en postemporada en donde no hay un mañana. Estas inconsistencias sirven para hacer un autoanálisis y evaluar posibles grietas que empiezan a aparecer.

En 1990 fui miembro de un equipo que empezó la temporada 10-0 y luego perdió tres de cuatro partidos. Al igual que como está sucediendo en New England, se echaron las campanas a repicar y sonaron los señales de pánico entre los aficionados. Muchos se rasgaron las vestiduras y abandonaron el tren. Para nosotros los miembros del equipo, fue un abrir de ojos. Nos percatamos que no éramos perfectos y que había fallas que corregir. A pesar de perder a nuestro quarterback titular, cerramos la temporada con dos victorias y llegamos al Super Bowl XXV, en el cual derrotamos a los Buffalo Bills. Así que fans de Pats –como también aquellos de los Cincinnati Bengals, quienes también perdieron dos seguidos– este no es el final sino el principio de la verdadera temporada.

Todas las metas importantes todavía están en frente del equipo. No hay que perder la perspectiva. ¡Es el comienzo de la recta final!

Los Minnesota Vikings me recuerdan a los Seattle Sehawks del 2011 y 2012, que tuvieron equipos que empezaban a ser peligrosos, pero que les faltaba algo. Ese algo es aprender a ser equipo grande. No pasa de la noche a la mañana. Lo vimos también con los New Orleans Saints entre el 2006 y 2009, y ahora los Carolina Panthers entre el 2013 y el presente. Los Vikings han tenido dos oportunidades de oro de consolidarse y dar el siguiente paso, y se dieron cuando jugaban en casa, primero contra Green Bay y después contra Seattle. En ambas ocasiones sufrieron pánico escénico. El aspecto mental es más difícil de dominar que los aspectos físicos y técnicos en el fútbol americano. Terry Bridgewater va a aprender de estas experiencias y asumo que crecerá como jugador, pero en ambos partidos su desempeño dejó mucho que desear. Declaró Bruce Irvin, al final del partido, que veían el miedo de Bridgewater en sus ojos. Es posible que Bruce le esté echando un poco de crema a sus tacos, pero de que el mariscal de campo de los Vikings jugó abajo de su nivel, fue claro.

Durante toda la temporada se le había dado el premio del Jugador Más Valioso a Tom Brady, y ¿por qué no? Sus estadísticas y sus actuaciones han sido impresionantes, pero se puede debatir que en las dos últimas semanas, los quarterbacks que están jugando mejor en la NFL son, en este orden, Cam Newton y Russell Wilson. Newton ha sido responsable de 32 touchdowns y tiene sólo 13 entregas. Wilson está en la misma situación. Contra New Orleans, hubiera sido fácil sacar a Cam cuando recibió un golpe duro en el casco, pero optó por quedarse en el terreno de juego y terminó anotando un touchdown. Aun perdiendo contra los Saints, habían asegurado el título de división con la derrota de los Atlanta Falcons frente a los Tampa Bay Buccaneers. Cam permaneció y fue el factor decisivo en la victoria. El caso de Wilson ha sido similar. No tuvieron un sinodal tan fuerte en los San Francisco 49ers, pero Minnesota, a pesar de bajas importantes, era un equipo en ascenso. La defensiva de Seattle es dura, pero no está al nivel de las que tuvieron en 2013 y 2014. LosArizona Cardinals y Pittsburgh Steelers lo demostraron. Sin Wilson, Seattle no tendría esperanzas y se está echando el equipo a los hombros.

¿Qué hacer con TODA la División Este de la Nacional? El lunes por la noche tuvimos un partido que ni Washington ni Dallas querían ganar. Después de un duelo de goles de campo Washington tenía la oportunidad de ganar el partido, pero DeSean Jackson, después de alardear, tuvo un balón suelto que le abrió la puerta a Dallas. Faltando 1:20 por jugar, y Washington con dos tiempos fuera, Dallas optó por tratar de anotar un touchdown en lugar de descontar lo que quedaba de tiempo en el partido. En primera y 10, Darren McFadden corrió por su izquierda y fue forzado afuera del terreno de juego cuando buscaba las 10 yardas en lugar de tirase al campo. Esto paró el reloj y le ahorró un tiempo fuera a Washington. Después anotó desde la 5 en lugar de quedarse en la yarda 1. Dallas anotó su touchdown pero le dejó mucho tiempo a Washington. Un castigo de Dallas en el regreso de la patada de salida le dio excelente posición de terreno a Washington, que anotó faltando 40 segundos. A continuación, permitieron un regreso largo y se olvidaron de marcar a Dez Bryant, quien había sido neutralizado la mayoría del partido. Error, tras error, tras error, tanto de jugadores como de entrenadores.

Los Giants no se quedaron atrás. Estimo mucho a Tom Coughlin, y ha ganado dos Super Bowls, pero cuando tuvo cuarta y 2 a 7:50 del final del partido, y ganando por 10 puntos, debió patear el gol de campo. No es la primera vez que los Giants están dentro de la yarda 5, y tienen tercera o cuarta oportunidad al final de un partido, yendo adelante en el marcador, y no son capaces de capitalizar.

Philadelphia ganó, como lo indiqué antes, gracias a sus equipos especiales. Es complicado ganar así semana tras semana. Necesitan jugar con consistencia a la ofensiva y defensiva si quieren tener la oportunidad de competir. Esta semana reciben a Buffalo en lo que se pudiera denominar el Tazón LeSean McCoy. Rex Ryan seguramente lo nombrará capitán del equipo y la tensión será palpable.

Al igual que el año pasado con Carolina en la División Sur, o Seattle en 2010 en la División Oeste, uno de estos equipos será el campeón de división. Esos equipos no eran de buen nivel, pero ambos ganaron su primer partido de playoff, en gran parte por la ventaja de jugar en casa. Por años he escrito sobre las ventajas de sembrar a los equipos, de acuerdo a sus marcas, durante la postemporada y designar las ventajas de local de acuerdo su posición de sembrados. Nunca va a suceder, pero sería un sistema más justo.

Finalmente, en el 2014, se fallaron un total de ocho puntos extras. En cabalística Semana 13, se fallaron un total de nueve. En total, pateadores de la NFL han intentado 913 puntos extras y fallado 54. Mi predicción, basada en las estadísticas de la temporada 14, era que se fallarían entre 75 y 80 puntos extras esta temporada con la nueva regla de colocar el balón en la yarda 15 en lugar de la yarda 2. Simplemente tomé el número total de puntos extras intentados en 2014 y lo multipliqué por 93.5 por ciento, que es el porcentaje de efectividad de los pateadores entre 30 y 35 yardas. Eso me dio el total de puntos extras convertidos el cual substraje al número de intentos. No es nada complicado. En resumen es cuestión mental. Un intento de gol de campo de 33 yardas es un intento fácil, y así lo ven los pateadores profesionales. Un punto extra de la yarda 22 es un intento difícil, y crea tensión adicional para aquellos que no tienen fortaleza mental.

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Dallas tuvo problemas con tablets e impresoras en “Monday Night Football”

Durante el reciente “Monday Night Football” entre los Dallas Cowboys y Washington Redskins en FedEx Field se presentó un nuevo problema para la liga cuando una falla en la energía evitó que los equipos utilizaran sus tablets durante el partido.

A lo largo de la primera mitad y parte de la segunda, personal de la NFL recorrió las laterales de ambos equipos tratando de resolver el problema que afectó principalmente a los Cowboys, en respuesta la liga decidió que los Redskins tampoco pudiesen hacer uso de la tecnología para no tener una ventaja sobre su rival.

Los Cowboys reportaron a los oficiales que el sistema de comunicación de sus tablets Microsoft Surface no estaban funcionando de manera adecuada, por lo que no podían revisar su libro de jugadas y tampoco podían imprimir fotografías del partido para realizar los ajustes necesarios entre jugadas.

De acuerdo a múltiples reportes, el sistema de Washington funcionaba a la perfección.

John Sutcliffe de ESPN reportó desde el estadio que el problema se resolvió cerca del final del partido, así que los equipos tuvieron acceso nuevamente a su equipo tecnológico.

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Los Panthers no se dejan envolver por la discusión en torno al potencial 16-0

El mariscal de campo Cam Newton no se enreda con el ruido que rodea a los Carolina Panthers al ser el único equipo invicto que queda en la NFL.

“No podría importarme menos”, dijo Newton este martes. “Sé que solamente es tinta para los medios. No podemos hacerlo más grande de lo que es. Nada ha cambiado para nosotros en cuanto a preparación. Todo se trata de ponernos 1-0 para cuando finaliza el domingo”.

Los Panthers (11-0) visitan a los New Orleans Saints este domingo. Se convirtieron en el único equipo invicto que queda hace tres días cuando los New England Patriots sucumbieron ante los Denver Broncos para caer a 10-1.

A Newton no le interesaba hablar de ser el único invicto que restaba en la liga, mucho más de lo que le interesaba la charla sobre terminar la campaña regular en 16-0.

“Tenemos la oportunidad de extender nuestra marca y temporada a 12 juegos”, señaló Newton. “Eso es importante para nosotros. Y es lo único en lo que realmente pienso, y hablo por las masas cuando digo que no necesariamente nos dejamos jalar por lo que otros opinan.

“Siempre nos recuerdan lo que dice el coach, y eso es ponernos 12-0 primero”.

El entrenador en jefe Ron Rivera fue cuidadoso de mantener el enfoque en esta semana.

“Todos desean hablar de todo excepto de lo que yo quiero hablar”, externó el coach. “Quiero hablar sobre prepararnos para enfrentar a los Saints. Sé que muchas personas desean hablar sobre qué potencial pudiera existir. Intento asegurarme de que todos comprendan que no se puede llegar allá hasta no ocuparnos de lo que sigue.

“Ese siempre ha sido mi lema. Mi enfoque y nuestro enfoque debe estar en los Saints”.

El safety Roman Harper dijo que no existe presión adicional por ser el último equipo invicto, pero admitió que existen contrapesos.

“Realmente sólo son los medios, así que ustedes están hablando más ahora”, declaró Harper, quien formó parte del equipo de los Saints del 2009 que abrió la campaña en 13-0. “Odio que New England haya perdido porque ahora todos quieren hablar de nosotros aún más.

“Es lo que es. Viene con la responsabilidad. Lo he dicho todo el año, si crees que es un juego grande, simplemente sigue ganando y los juegos serán todavía más grandes. La presión, toda la demás gente intenta decir lo que es, toda esta atención llega más y más”.

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La ausencia de Chris Johnson podría dejar fuera de competencia a Arizona

 

Los Arizona Cardinals necesitan una póliza de garantía para su póliza de garantía.

Con la noticia que el corredor Chris Johnson sufrió una fractura en la tibia en la victoria del domingo sobre los San Francisco 49ers, los Cardinals han perdido al motor de su ataque terrestre. Esta podría ser la peor lesión que los Cardinals pusieren haber enfrentado además del mariscal de campo Carson Palmer.

Esto podría haberles costado el Super Bowl a los Cardinals.

Además de las lesiones, una de las mayores diferencias respecto a la temporada anterior fue la adición de Johnson. El corredor hizo que la ofensiva de los Cardinals fuera peligrosa instantáneamente, sobre todo al juntarse con el brazo de Palmer y la profundidad del cuerpo de receptores.

Johnson hizo que la ofensiva fuera peligrosa. Hizo que las defensivas rivales tuvieran respeto por los Cardinals.

Hasta que salió del campo en el tercer cuarto el domingo en el Levi’s Stadium, Johnson le dio una dimensión al ataque terrestre que Andre Ellington no pudo darle el año pasado, independientemente de si estaba sano o no.

Con Johnson en el backfield, la ofensiva de Arizona floreció, convirtiéndose en una unidad de alto octanaje en la NFL. Fue versátil y dinámica. Las defensivas no podían ignorar el ataque terrestre. Arizona estaba promediando 4.1 yardas por acarreo como equipo esta temporada, en comparación al peor promedio de la liga que tuvieron en el 2014 con 3.29.

Johnson por sí solo estaba promediando 4.15 yardas por acarreo y coqueteó con el liderato de la liga en yardas terrestres hace algunas semanas. Terminó el domingo en el cuarto lugar en el liderato de corredores actual.

Johnson rechazó a varios equipos en la temporada baja porque quería jugar para un club que pudiera jugar en enero, y recompensó a los Cardinals por arriesgarse con él cuando otros equipos se alejaron. Estaba en ritmo para terminar con 1,184 yardas terrestres, lo que le habría permitido volver al club de las 1,000 yardas después de un año de ausencia y lo habría convertido en el primer corredor de los Cardinals desde Beanie Wells en el 2011 en correr 1,000 yardas terrestres o más.

Pero el verdadero impacto de la lesión de Johnson podría no sentirse hasta que se acerque el final de esta semana, cuando los Cardinals determinen si Ellington podrá jugar o no el domingo contra los St. Louis Rams por una lesión en el pie.

Sin Johnson o Ellington, la ofensiva de los Cardinals podría tener todo tipo de problemas. Una fuente indicó a Adam Schefter de ESPN que los Cardinals aún están determinando si Johnson puede volver antes que termine la temporada, así que el ataque terrestre estará en las manos de Ellington, si puede jugar.

Sin embargo, a pesar de lo dinámico y talentoso que es, Ellington ha tenido problemas para volverse el corredor efectivo de tres intentos que fue Johnson. Y su lesión en el pie no ayudará a la reputación de Ellington de ser propenso a las lesiones. Así que por el momento, al menos, la responsabilidad del ataque terrestre caerá en los hombros de un novato, David Johnson. Si bien ha mostrado destellos de talento y fuerza, David Johnson le ha recordado al entrenador en jefe Bruce Arians que sólo es un novato que está teniendo problemas para entender las jugadas de carga.

A medida que se sienta más el impacto de la ausencia de Chris Johnson, más lo extrañarán los Cardinals. Y quizás se pierdan la oportunidad de tener una temporada especial.

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